El elemento cayó desde el inventario, atravesó
flujos de baldas y escapó del armario con un estruendo que sonó a explosión subliminal.
El elemento fue atraído por la gravedad, atravesó
tuberías de fluidos y escapó por la boquilla que daba al exterior, haciendo un
ruido extraño, doliente.
El elemento rugió desde el amanecer, atravesó el
cuenco crujiendo los cereales y se derramó con tanta fuerza por toda la mesa
que el sonido de cristales reventó en todo el espacio.
El elemento, aburrido de tanto jaleo, decidió
esfumarse hasta el siguiente intento.
No será uno de tus 🐱 gatos?
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