Su perfume es… ¿Cómo describirlo? Digamos que huele a limpieza de corazón, algo que, indudablemente, no se corresponde con el espectro de una… de un… Esa parte no la tengo muy clara. Le llamaré ‘A’.
Cada vez que A se deja ver, se le ve tan saludable, con tanta vida que a veces apetece invitarle a dar una vuelta, sacarle de su encierro en la casa. Debe de aburrirse una eternidad.
Cada vez que A se deja ver, se le ve tan saludable, con tanta vida que a veces apetece invitarle a dar una vuelta, sacarle de su encierro en la casa. Debe de aburrirse una eternidad.
A suele aparecer donde menos te lo esperas: dentro de la nevera, de un armario o en la bañera. La última vez que A se me apareció fue cuando salió del espejo en el que me estaba mirando para arreglarme antes de salir al trabajo. No me asustó. Felizmente su perfume llega siempre antes de que A asome su mirada, por lo que es raro que alguien en la casa se asuste con su presencia.
La verdad es que nos complace su compañía. Sonará extraño pero me da tranquilidad saber que nunca dejamos la casa sola.
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