martes, 11 de octubre de 2016

132. Angelical o chulería

Aquel no era un mueble cualquiera. 

Se trataba de un armario gamberro, pero uno de esos que las matan todas callando. 

Por fuera podía pasar por un mueble discreto, tranquilo. 

Engañaba mucho: por dentro era todo un volcán a punto de entrar en ebullición. 

¡Imaginarás las prendas que guardaba! 
Ninguna era apta para menores de edad, ni para adultos. 
Es decir, podía hacer que cualquiera perdiera la paciencia. 

Pero el mueble tenía un cajón oculto que sólo conocía su dueño o su dueña, eso no lo sé. 

Dentro había un papel doblado en el que ponía una palabra. 

¿Qué palabra crees que era? ¿"tozudez", "guerrero", "armonía", "arañazo", "incertidumbre", "dolor", "esperanza", "sorpresa"?

Tienes esas opciones para escoger. 

Sólo una de ellas hará que el armario se transforme en lo que tú quieras que sea, o no. 

Puede volverse gentil o canalla o los dos a la vez.    

Pst... Y quien dice un armario, también dice un gato carita de garabato.

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