sábado, 5 de noviembre de 2016

157. Tríptico

El armario tenía dos puertas. Al abrirlas aparecía un tríptico: dos imágenes angostas en las puertas y una más ancha y oscura en el fondo. 

Lo que mostraban era la historia de cualquier persona, de quien quisiera ver su vida reflejada en una pintura que alguien, un hombre muy loco o una mujer muy cuerda, hizo en un rato de cordura o de locura, respectivamente. 

Hay quienes veían una pista de patinaje, un pozo sin fondo, una especie de submarino con pinchos, un arpa lúgubre, la esperanza en el horizonte o un horizonte desesperanzador. 

Las figuras surgían como si fueran apariciones de otros mundos que cada cual debía interpretar según sus propias experiencias. 

Pero al final, lo que sea que cada cual veía era lo que cada cual quería ver.

No dejes de abrir ese armario, puede que esta noche antes de dormir. 
Lo encontrarás dentro, junto al botón de los sueños. 

Y no te preocupes, nunca es tarde para ver lo que tú quieras ver...

1 comentario:

  1. Yo más bien quisiera cerrarlo , porque con tantas imágenes simultáneamente hasta me paralizo!! ... literalmente!!

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