sábado, 26 de noviembre de 2016

178. 'Upa'

Desde que era jovencito, los de su pueblo empezaron a decirle 'Upa' que para ellos significaba sordo. 

Siempre pensaron que nunca se enteraba de nada porque la mayor parte del tiempo permanecía absorto, mirando al infinito. 
Pero en realidad él era una persona callada que continuamente estaba aprendiendo en silencio.

Su casita era de madera, la construyó él mismo en un terreno pequeño. 
No era carpintero, pero aprendió por su cuenta. 
Si alguien le hubiera hecho una visita, habría descubierto que dentro, sólo tenía una mesa y una silla, nada más.
Pero nadie le visitaba. Y él no esperaba visitas. 
Unas gruesas paredes, una mesa y una silla eran suficientes.

Un día, unos chicos del pueblo entraron a su casa, porque se les ocurrió que sería una travesura digna de recordar. 
A partir de esa ocasión su apodo creció porque empezaron a decirle 'Upa el tonto'. 
Como podrás imaginar, se corrió la voz de que él vivía sólo con una mesa y una silla. 

Todos pensaban que dormía en el suelo o en la hamaca que tenía en la huerta.

Los muchachos no se dieron cuenta de que las paredes eran más gruesas de lo normal. Tampoco que la mesa y la silla estaban adheridas a una trampilla. 

Y es que nuestro amigo construyó un gran armario dentro de las paredes. 
El resto de su casa era tal que así: la cocina, el baño, la sauna, la habitación, el laboratorio, el salón de juegos, el taller, la biblioteca y el salón de informática estaban escaleras abajo. Él sólo tenía que levantar la mesa y la silla para bajar. 

A nuestro amigo no le interesaba que todo el mundo supiera sobre sus habilidades. 
¿Para qué? 

No eran más que sordos que no escuchaban más allá de las limitaciones que ellos mismos se imponían.  

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