martes, 1 de noviembre de 2016

153. Incrúspida e Incríspida

Las hermanas siniestras suelen dar paseos nocturnos. 

Cuando menos las esperas, aparecen en cualquier camino del pueblo. Hacen esto sobre todo porque a esas horas se supone que deberías estar durmiendo. 

Si te encuentras con ellas procura no ser descortés pero tampoco las mires a la cara. 
No sé cómo explicarte... 

Cuando pases por su lado debes tratar de darles las buenas noches y hasta puedes sonreírles, pero, por lo que más quieras, no las mires a los ojos. 

Y contrólate porque son capaces de oler tu miedo casi con la misma facilidad con la que, si bebiste, olerán tu alcoholizado aliento.
 
En ese caso recuerda que deberás saludarlas con un gesto. 
Ni se te ocurra decir una palabra porque entonces te darán conversación y no querrás saber a dónde querrán llevarte con su labia...
 
Incrúspida e Incríspida son coleccionistas de almas perdidas que recogen durante sus paseos y guardan en un armario de su casa.

Así es que, si una mañana después de una juerga sientes que te encuentras sin energía, puede ser que te hayas cruzado con ellas y no lo recuerdes. 

Que te devuelvan tu alma dependerá de otro asunto que aquí no te contaré.

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