domingo, 14 de agosto de 2016

74. Descubrimiento

En el club de las palabras amables, en medio del salón ceremonial, existe un armario transparente destinado a las palabras ausentes. 
Las razones por las que aquellas palabras nunca fueron dichas son innumerables y, a decir verdad, no importan. 

La viajera del espacio-tiempo entró a ese solitario salón durante uno de sus ejercicios de imaginación, fue hasta el mueble y lo abrió. 
Dentro había siluetas de seres que existían en otros mundos, en otras dimensiones. 
Cada una de esas imágenes eran piezas de un mismo rompecabezas que empezó a componer en el suelo. Cada pieza que encajaba con otra mostraba una pregunta, una circunstancia y una solución que casi siempre tenía que ver con una palabra no dicha. 

Era curioso descubrir cómo todos esos seres tenían algún tipo de conexión entre ellos y que aquello que los separaba era muy sencillo de solucionar con algo de voluntad... 

Y, en la mayoría de las veces, con una sola palabra.

1 comentario:

  1. A veces creemos que tenemos todo el tiempo del mundo y así dejamos de hacer pequeñas cosas , de decir una palabra, de tener una actitud ,...

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