domingo, 21 de agosto de 2016

81. Descabellado

Dos pequeños entes estaban sentados en el borde del pozo de las palabras con sus cañas de pescar. 
Estaban convencidos de que ese día iban a pillar las palabras de la suerte, aquellas que abren todas las puertas, cierran todos los tratos, elevan a genialidades las más sencillas de las composiciones y conseguirían todo lo que ellos, cual entes conscientes, querían conseguir. 

—¡Ahí va! ¡Mira lo que me ha salido! Aquí pone 'juerga'.
—Pues eso no es nada, —dijo el otro desenganchando el anzuelo— aquí pone 'armario'.
—Pero ¿qué pasa hoy? ¡Mira, acaba de salirme 'madre'!
—¡Pues vamos listos! Lo que dice aquí es 'hadas' ¿Tú crees?
—¡Y tanto! ¿Qué le pasa hoy al pozo? Esta otra palabra es 'cumpleaños'.
—Pues ni idea con lo que hoy nos quiere decir porque lo que acabo de sacar es 'guiño'.

Ambos entes quedaron algo patidifusos y pasaron horas tratando de componer un mensaje que tuviera algún sentido y lo único que les salió fue: 

"En el armario de la juerga estaba la madre de las hadas porque es su cumpleaños y quiere hacernos un guiño". 

Al menos, en aquella ocasión, los entes se fueron contentos porque al final de su jornada pescaron una última palabra que les serviría para abrir, o cerrar, alguna que otra puerta: 'gracias'.

1 comentario:

  1. ...y, yo me uno a esos pequeños entes, abrazando muy, muy fuerte a la madre de las hadas.
    Todos la queremos y estamos con ella,...
    ¡¡¡ FUERZA HERMANITA!!! Y GRACIAS,...

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