viernes, 12 de agosto de 2016

72. Calma

Esta noche volveremos a esa playa de la foto que guardas en algún lugar de tu armario. 

Las olas vuelven a darte la bienvenida sin llegar a mojar tus pies. La luna sigue acompañándote en aquel lugar tan entrañable como lleno de tranquilidad. 
Respira hondo y retén el aire durante uno, dos... Suéltalo despacio.

Un susurro recorre todo el espacio y te dice una palabra que sólo tú puedes escuchar. 

Déjame contarte que un ser inocente la ha susurrado para ti. Respira dulzura, suelta esperanza.

¿Sientes el modo en que esa única palabra está recorriendo todo tu cuerpo al tiempo que va llenando de felicidad a cada una de tus células? ¿Sientes ese cosquilleo? 

La electricidad está a punto de aparecer y recorrer tu espina...

¿Asombrada? 

Es el poder de una palabra nacida en el corazón de un ser de mirada limpia que quiere verte sonriente y así será.

Respira confianza y retén el aire durante uno, dos... Suéltalo despacio... 

Cada vez que respires imagina que el oxígeno lleva amor a cada una de tus células. 

Llénate de esa energía y deja que haga su trabajo. 

Visualiza esa energía como un color, el que quieras, el que más te guste. 

Respira de ese color y observa cómo se desplaza por tu cuerpo. 

Puedes recurrir a esta imagen cada vez que la necesites. 

Los seres que te quieren están cuidando de ti a través del tiempo, las distancias y los universos.

Antes de que tus párpados te empiecen a pesar, déjame susurrarte: buenas noches y dulces sueños.


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