La viajera decidió atravesar el espacio tiempo y acudir a la realidad de la imagen que no cesaba de aparecer durante sus entrenamientos.
Sentía como si aquella circunstancia la estuviera llamando.
Cerró los ojos y evocó lo poco que recordaba de aquella visión.
Su mente entró en la habitación de la mujer que estaba durmiendo.
Le sorprendió la quietud del ambiente.
Pensaba que encontraría algún tipo de prisa, dada la insistencia con la que su representación mental solía asaltarla mientras realizaba sus ejercicios.
Una mezcla de risas y cánticos rompió el silencio.
No fue un ruido estridente, más bien fue como un susurro caótico que provenía del armario que era muy parecido al suyo...
Al abrirlo, el sol brillaba del otro lado.
Entró a un bosque y lo primero que vio fue lo que le pareció que era un caminito hecho de retales.
Escuchó un riachuelo. Las risas y los cánticos provenían de allí. Se acercó sigilosamente y...
No pudo seguir adentrándose en aquella escena porque su entrenadora la despertó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario