lunes, 12 de septiembre de 2016

103. Promesas III

«...Cuando Derk recobró el conocimiento se dio cuenta de que Vania estaba corriendo entre los cuerpos de centauros y amazonas. A cada uno les iba poniendo sobre el pecho el hacha de su madre. Eso bastaba para despertarlos.

—¿Te vas a quedar tirado, quejándote por tus cuatro rasguños, o vas a venir a ayudarme de una vez?

El centauro intentó moverse, contestar, pero todavía estaba bajo los efectos de lo que fuera que lo llevó al suelo. 
Sólo pudo seguir observando, mirando los movimientos certeros de la amazona. 
Recordó algo que ella le dijo tiempo atrás, durante alguna de sus batallas: 

"Aunque tenga mil años, el día que tenga que morirme, lo haré de pie. Puedes dar por hecho que jamás esperaré a la muerte lamentándome por lo que sea, mucho menos sentada en un rincón.  ¡Levántate, que tampoco permitiré que tú lo hagas! Tenemos muchas promesas que cumplir y lo haremos juntos, apoyándonos el uno al otro como siempre lo hemos hecho. ¿Me escuchaste o es que la ociosidad te ha vencido? ¿Es eso? Si al final va a ser que tú..." 

En aquella ocasión lo hirieron en una pata trasera. Además, la caída le dislocó un hombro. 

Pero ella no cesó de incordiarle hasta que consiguió enfurecerle. 

Así fue como su compañera logró sacarlo de la zona del conflicto.

Respiró. 

Pensó en la visión que tuvo antes de abrir los ojos, en conseguir que su mente vibrara hasta llevarlo a la acción. Se concentró en un pensamiento con tal intensidad que ni él mismo se dio cuenta del momento en que se levantó.  

—Bien. Ahora ven y ayúdame a alejar a todos de aquí. Aturdí a las máquinas con la inscripción del hacha, pero debemos darnos prisa. No sé cuánto tiempo tenemos para esconder a todos...»


—Pero, mis queridos roncadores, tal parece ser que esta aventura la continuaremos mañana. 

La reina de las hermanas hadas susurró esto para no despertar a los elfos que se quedaron profundamente dormidos. Mientras guardaba el libro en el armario, pensó en que quizás debía cambiar de historia... Pero eso era algo que preguntaría a los elfos al día siguiente.

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