sábado, 27 de mayo de 2017

360. Un verbo, una acción

El problema planteado por la maestra alquimista decía:

«A mayor compasión, mayor desprecio. Elimina ambos y hurga entre sus cenizas. Si lo haces con ojos ciegos encontrarás la partícula brillante. Entrégala a quien hayas ofendido con tu compasión, con tu desprecio. Entonces el armario abrirá sus puertas hacia el abismo y el firmamento. A continuación conocerás la diferencia entre caer y volar. Tanto si caes como si vuelas, deberás olvidarte de tu ser para seguir siendo. ¿Cómo lo harás sin tener que abandonar lo aprendido? Esa es la pregunta que deberás responder mucho antes de aventurarte a compadecer o a despreciar a un semejante. Esta es la dificultad deberás afrontar eludiendo o eludir afrontando. En ambos casos es la misma acción, el mismo verbo, el que tendrás que poner en práctica»

El aprendiz, con esto en mente, se retiró al desierto para meditar sobre este asunto y volvió al cabo de unos años con la respuesta... 

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