Érase un escándalo andante que se revolucionaba a
sí mismo a cada paso.
Salió de un armario con actitud de desafiante humazapa testarudo.
E iba por allí,
derrochando energía.
Su razón de ser era contagiar ambición a quien quisiera
despertar de su letargo, fabricarse un sueño y perseguirlo como si sólo se tratara
de un divertido juego.
Érase un escándalo sin miedo y te busca a ti...
Así es que, no te escondas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario