La Idea caminaba por las nubes, intentando
encontrar una puerta que la llevara a otro mundo.
Como iba concentrada, no se
dio cuenta que hacia ella se dirigía una Proposición. Se mostró algo
desesperada y preocupada porque quería saber si era verdadera o falsa.
—¿Qué
más te da si eres lo uno o lo otro?
—Me importa porque… –miró a ambos lados para
cerciorarse de que estaban a solas y cuando lo hubo hecho, prosiguió–: Verás,
quiero caer bien y eso no sucederá si soy falsa.
—¡Eso es incierto! –Protestó
una voz sin dueño. Ambas, Idea y Proposición, miraron alrededor, pero allí sólo
había nubes.
—¡Explícate! –Gritó la Idea que acababa de tener un impulso.
—Proposición,
no existes para caer bien o mal; además, la cualidad de tu existencia no se
condiciona por que seas verdadera o falsa.
Mientras la voz decía todo esto, la
Idea y la Proposición siguieron su sonido hasta que llegaron a una nube en la
que encontraron al Argumento. Estaba echado, con los ojos cerrados, tomando el sol sin
túnica ni tapujos.
—Pero dime, ¿qué es lo que pone en tu túnica? Así te diré si…
—¡Es que no lo sé, no puedo leerla!
—Espera –la tranquilizó la Idea tocándole el hombro
al tiempo que se fijó en su espalda y leyó–: “El armario es verde o amarillo.”
No tiene lógica. –Soltó sin reflexionar.
—¿Cómo que no tiene
lógica? –Protestó el Argumento alzando la voz porque la Proposición estaba
lloriqueando.
Ella, la Proposición, sabía que la veracidad o falsedad debían
estar presentes en su existencia para que pudiera ser lo que se suponía que
era.
—Es que ¿no se supone que…?
—No
supongas nada porque no hay nada que suponer. El armario es verde o amarillo,
sin más. Y tú, deja de lloriquear que sigues siendo una Proposición aunque,
probablemente, no sabremos si eres verdadera o falsa, pero tienes la
posibilidad de ser cualquiera de las dos ¿Comprendes?
La Idea se alejó de ambos. Estaba algo aturdida, confusa. Aun así, encontró la puerta que había estado buscando y se adentró en el mundo de los hechos...
La Idea se alejó de ambos. Estaba algo aturdida, confusa. Aun así, encontró la puerta que había estado buscando y se adentró en el mundo de los hechos...
Buena!!
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