miércoles, 5 de abril de 2017

308. Prender el pico

El sueño caía como un atardecer ingenuo de dorados destellos.

La ocupación desbarataba las ansias de poder de la Emperatriz Pereza que, encerrada en su armario particular, bordaba un pañuelo con una escena de unos pajarillos durmiendo con los picos escondidos bajo el ala.

El sueño se cerraba mientras la Emperatriz Pereza intentaba escaparse de un bostezo y meterse de lleno en la escena de los pajarillos para dormir con ellos, la estaban llamando con insistencia. 

Les siguió hasta que prendió el pico en el dorado destello del atardecer.

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