Lo sabían. Aquel grupo de insensatos… Ellos
sabían que aquella era una oportunidad de oro y, ¿qué hicieron? No se les
ocurrió mejor idea que construir un armario en torno a sus vidas que,
prácticamente, acababan de empezar. Ella, una divinidad que no perdonaba la
mediocridad, les abrió las puertas del cielo y desde allí podían ver el mundo.
Pero ellos cometieron un error.
¿Qué es el triunfo? La suerte no significa nada si no hay trabajo y éste consiste en ir abriendo puertas, nada menos que con el propio trabajo. Quizás es mejor aprender a volar antes de llegar a las alturas, para aprender a planear si caes de lo alto.
Estos insensatos, en lugar de seguir trabajando y abriendo puertas, creyeron que habían llegado a la meta y así, dentro del gran armario en el que pretendieron protegerse, volvieron al mundo.
¿Qué es el triunfo? La suerte no significa nada si no hay trabajo y éste consiste en ir abriendo puertas, nada menos que con el propio trabajo. Quizás es mejor aprender a volar antes de llegar a las alturas, para aprender a planear si caes de lo alto.
Estos insensatos, en lugar de seguir trabajando y abriendo puertas, creyeron que habían llegado a la meta y así, dentro del gran armario en el que pretendieron protegerse, volvieron al mundo.
La caída fue dura y la divinidad no estuvo presente para consolarles.
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