sábado, 8 de abril de 2017

311. Una noche sin cuento

La pezuña del aspaviento movía el trueque de Don Rebuscón, mientras que el ansia maltrecha de la oreja noctámbula, recordaba al armario sin puertas del viejo cuadro de Doña Matraca.
Y así, sin más, se acaba la descalabrada idea mezcla de fatiga, hambre y buen humor.

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