La cuchara de palo fue creada con un propósito definido: servir para la elaboración de suculentos potajes.
Y aunque su entrega diaria, ese darlo todo entre los fogones, la llevó a quemarse, a golpearse, a gastarse, nunca se sentía satisfecha.
Una tarde de mucho trabajo, decidió que había sido suficiente. En cuanto vio la oportunidad, saltó desde el armario hasta la ventana de la cocina y de allí, hasta el jardín.
Cayó de pie, justo al lado de un rosal que acababan de plantar.
La cuchara se enterró hasta que quedó firme y brindó su apoyo al pequeño arbusto, algo que duró hasta que ambos se confundieron con la tierra o se fundieron en ella.
Fue así como la cuchara de palo cumplió con el destino que ella quiso para sí: hacer algo que la hiciera sentirse viva.
Muy lindo!!
ResponderEliminarQue hermoso!
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