domingo, 22 de enero de 2017

235. Por un helado

Desesperanza tenía la dulce Domitila 
de encontrar el amor en una canción, 
en un vagón de tren, 
en un armario puesto del revés, 
o envuelta en su mantón de Manila.

La Casualidad la llevó de paseo por la playa 
y fue allí donde, 
en un amanecer sin sol, 
el amor la encontró a ella, 
aunque, 
como estaba más pendiente de su helado de piña
y de vainilla 
no se dio ni cuenta de que a su lado se había sentado.

Esto no supuso un dolor irreparable

Como había perdido la esperanza...

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