viernes, 20 de enero de 2017

233. Dispara el disparate

Érase una loca chiflada salida de un armario disparatado que había sido escrito en un cuento de nunca acabar.
Cuentan que cuenta la leyenda que ella acabó loca perdida porque estaba harta y aburrida del compromiso de tener que guardar formal decoro entre los miembros selectos del exclusivo club de narizones y narizonas de una pata coja y la otra no tanto. ¡Estaba hasta las narices de las interminables sesiones del tirar la flecha al arco! Así fue como comenzaron sus desvaríos y...¡Un momento! Ya que estamos con formalismos, hay que tener en cuenta que aquello sólo era un rumor y, dado que queremos dar la impresión de tener un mínimo de educación y un máximo de cortesía, no deberíamos mencionar dicha habladuría. Ni siquiera deberíamos juzgar a alguien, en este caso a una dama, que ni siquiera conocemos o que nunca existió. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario