domingo, 12 de junio de 2016

11. El espacio en blanco.

Suele caminar oronda entre líneas. Su poder permite que unos se eleven; mientras que a otros los fulmina con su mirada. Le complace ir matando espíritus y enterrarlos con su sonrisa. 
Pero hay espíritus que bajo sus pisadas no mueren del todo. Bajo su paso, bajo su peso, se hacen fuertes. Se levantan, a veces a duras penas, recogen los trozos que quedan de sus muertes y vuelven a sus rincones.
De sus armarios sacan la crudeza y la transforman hasta volverla apetecible. Se envuelven con lo nuevo que han creado, regresan para colocarse en su camino y la esperan. 
Ella llega, los ve y cae en la trampa. Traga con lo apetecible sin reparar en que no ha dejado de ser la misma crudeza que antes desaprobó. Entonces permite que esos espíritus, los mismos que antes despreció, se eleven. Y cada vez que esto sucede, que la creatividad conquista a la censura, nace el arte.

1 comentario:

  1. Como dice Szyszlo , hablando de sus cuadros, ellos son los despojos que quedan después de la batalla que se da entre el creador y su obra, porque ella nunca llegará a expresar del todo a su creador,...

    ResponderEliminar